En el salón Leandro Díaz de la Cámara de Comercio de Valledupar, familiares, artistas, amigos y gestores culturales se reunieron para conmemorar el natalicio número 81 del maestro Kjuma, en una jornada realizada desde el área de Fortalecimiento Empresarial, a través del programa Tardes Culturales.
Más que un homenaje a sus pinturas, el encuentro fue una oportunidad para recordar al hombre detrás del pincel: su personalidad, irreverencia, amistades, conversaciones, debates y las enseñanzas que dejó en quienes compartieron con él. Entre anécdotas y recuerdos, los asistentes reconstruyeron distintas facetas de un artista cuya obra hace parte de la historia de las artes plásticas del Cesar.
Uno de los principales temas de la jornada fue la necesidad de recuperar y organizar la memoria documental de Kjuma. Su familia adelanta la búsqueda de fotografías, documentos, archivos audiovisuales y otros materiales relacionados con su trayectoria, con la perspectiva de avanzar hacia la creación del Museo Kjuma.
Sin embargo, conservar esta historia no fue planteado como una responsabilidad exclusiva de la familia. Durante el encuentro surgieron propuestas como una cátedra permanente sobre las artes plásticas del Cesar y un libro sobre los artistas visuales de la región, iniciativas que permitirían reconocer a Kjuma y a otros creadores que han contribuido a construir la identidad cultural del territorio.
La conmemoración dejó una reflexión que trasciende el homenaje: recordar también implica documentar, investigar y transmitir. Mantener viva la historia de Kjuma no significa únicamente conservar sus obras, sino proteger las historias que hay detrás de ellas y garantizar que las nuevas generaciones puedan conocer, estudiar y valorar el patrimonio artístico de Valledupar y el Cesar.
